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Errante

Errante
Dibujo de Manuel Valera

mercredi 15 août 2012

Pompas de jabón

El balancín es un dragón de dos cabezas. En una de ellas estas tu. En la otra yo. Llevas un vestido de bailarina rosa que te han comprado para halloween. Ya no importa que el día haya pasado. Encuentras siempre la ocasión de ponerte tu vestidito de encajes con los zapatos de bailarina y hacer de nuevo la postura inmortalizada en la foto que está en la sala de la casa. El brazo derecho en arco apuntando tu cabeza, adornada de una diadema de diamantes. El brazo izquierdo en tu cintura. De este lado del balancín veo tu risa y los colores que crea el paso de unas pompas de jabón lanzadas al viento por un vendedor ambulante, que también trae algodones de azúcar. Ya estas cansada del balancín y quieres ir al columpio. Me pides que te impulse fuerte, muy fuerte. Y vuelas.

dimanche 15 juillet 2012

De Princesas, Castillos y Puntos Suspensivos. Una canción de Aldo López Gavilán.

En el Ocaso de la Hormiga hay una historia de una princesa que vive en un castillo. La princesa está triste porque en su castillo nada pasa. O mejor, todo lo que pasa se parece a lo que siempre pasa, entonces es como si nada pasara. La princesa tiene un amigo, un diminuto insecto al que le cuenta su tristeza. El insecto es tan diminuto que parece invisible. La misma princesa no puede verlo, sólo lo siente. La primavera abre la ventana de su cuarto imperial y observa las ramas del árbol que siempre ha estado ahí, las ve moverse por el viento. Ella suelta también su cabello y deja que el viento juegue con el. La princesa ha decidido el escape, un escape que tendrá forma de espiral.

vendredi 9 mars 2012

Nieve

Además de la mesa que sostiene las dos tazas de café; hay otra mesa con objetos que parecen haber sido tomados de una feria de juguetes antiguos; una cajita de música sin bailarina, una armónica con las tapas pintadas de los dibujos animados de Disney, un yoyo, un carrito amarrado a un cuasi invisible hilo de nylon, un proyector de fotos en miniatura, un caleidoscopio, un pito, una bola de cristal con un pueblito construido en su interior. Cuando se agita la bola, aparece la nieve suspendida que cae lentamente sobre los techos de las casas. Maya puede quedarse horas mirando el espectáculo, y cada vez que la gravedad lo termina, ella da de nuevo el golpecito necesario para comenzar de nuevo y observar ese maravilloso caos en miniatura, cada partícula en descenso, armonizada con el descenso de las otras partículas, como si hubiese un tipo de comunicación; un código para no chocar y dar la impresión de conjunto.